Sábado, 27.02.2010, a las tres y media de la mañana Chile despertó con un terremoto de grados 8.8 en el escala de Richter. Uno de los más fuertes de su historia. Especialmente el sur y centro del país sufrieron daños calculado a unos 30 mil millones de dólares, pero lo más grave por el momento más de 720 muertos y muchos heridos. Especialmente en la costa por un tsunami que vino pocos minutos después.
Nuestra congregación no sufrió daños graves. Todos los miembros pasaron el susto y están bien, también sus familiares, hasta donde sabemos, están bien. Hay algunos daños en las obras como en la Parroquia de Santo Cura de Ars en Santiago, que tiene clausurado una nave lateral por un daño estructural, pero pudimos usar la iglesia el domingo . En la parroquia Fátima hay yeso que se cayó y una pared con los vecinos. En los colegios por lo general están bien. En el Instituto sagrado Corazón en San Bernardo hay muchos vidrios rotos y cielos que se cayeron, pero no impide que la próxima semana iniciemos las clases, lo mismo Colegio San Juan. La casa Central y la Casa de Formación no tuvieron ningún problema, tampoco la casa de terapias de drogadictos, la Fundación sagrado Corazón.
Unos de los mayores problemas que el país sufrió en primer instancia fueron las comunicaciones. Por ser un país largo y angosto con muchas montañas hay varios antenas de comunicaciones que cayeren lo que dificultó la información y la llegada de ayuda. Lo mismo por la caída de varios puentes a lo largo del país.
Todo esto son problemas de reconstrucción. Por su historia de terremotos se ha acumulado mucha experiencia en construcciones antisísmicas. Por eso se comprende que no hubo aquí un desastre tán fuerte como Haití, a pesar que este terremoto era más fuerte. Pero el hecho que los últimos 25 años no hubo ningún terremoto fuerte se ha dejado un poco de lado el control sobre las nuevas construcciones. Esta cuenta se está pagando ahora: hay varios edificios nuevos incluso algunos hospitales que están al suelo.
Desde ya queremos agradecer la preocupación de todos Uds. Hubo inmediatamente preguntas desde el equipo general y de varios co-hermanos. Muchas gracias.
Un saludo fraternal en el Corazón de Jesús
p. Hernán Leemrijse scj corresponsal |